Introducción En este análisis comparo mi proyecto de plataforma colaborativa de humor político, ‘NEW WORLD ORDER”’, con el cómic satírico ‘Caída y auge de Antxon Amorrortu’ de Mery Cuesta. Ambos proyectos comparten el humor como herramienta crítica, pero divergen en sus estrategias de autoría, circulación y relación con el ‘sistema del arte’. El objetivo es explorar estas similitudes y diferencias para comprender mejor las dimensiones relacionales de mi propia propuesta. Análisis Sobre la autoría: Ambos proyectos cuestionan la figura…
Introducción En este análisis comparo mi proyecto de plataforma colaborativa de humor político, ‘NEW WORLD ORDER”’, con el cómic satírico ‘Caída y auge de Antxon Amorrortu’ de Mery Cuesta. Ambos proyectos comparten el humor como herramienta crítica, pero divergen en sus estrategias de autoría, circulación y relación…
Introducción En este análisis comparo mi proyecto de plataforma colaborativa de humor político, ‘NEW WORLD ORDER”’, con el…
Introducción
En este análisis comparo mi proyecto de plataforma colaborativa de humor político, ‘NEW WORLD ORDER”’, con el cómic satírico ‘Caída y auge de Antxon Amorrortu’ de Mery Cuesta. Ambos proyectos comparten el humor como herramienta crítica, pero divergen en sus estrategias de autoría, circulación y relación con el ‘sistema del arte’. El objetivo es explorar estas similitudes y diferencias para comprender mejor las dimensiones relacionales de mi propia propuesta.
Análisis
Sobre la autoría:
Ambos proyectos cuestionan la figura del artista como ‘genio creador’, pero de maneras distintas. Mery Cuesta, siendo crítica de arte, utiliza el cómic para satirizar precisamente esa figura: Antxon Amorrortu es la caricatura del artista emergente que navega el sistema. Es una crítica interna, hecha por alguien que conoce los códigos. Como apunta Montero en ‘Puntos de fuga’, el artista puede ser un modelo de precarización, y Cuesta lo retrata con ironía. El mío, en cambio, opta por una estrategia más horizontal: no represento la precariedad, sino que intento construir una estructura colectiva que la combata, en la línea de lo que Montero llama ‘reinvención de fórmulas sindicales’.
Sobre la circulación y los circuitos:
La doble vida del proyecto de Cuesta (primero en redes/fanzines, luego en editorial) ilustra perfectamente la tensión entre el ‘intersticio’ autogestionado y la institucionalización que describe Bourriaud en su ‘Estética relacional’. El personaje de Antxon Amorrortu funciona como una ‘trampa’ en el sentido de Fontdevila: parece un simple cómic humorístico, pero encierra una crítica profunda al sistema del arte que ‘atrapa’ a quienes lo leen (artistas, galeristas, críticos). Mi proyecto busca también esa ‘trampa’, pero en lugar de un personaje, utilizo la propia estructura colaborativa como dispositivo crítico.»
Sobre el humor como herramienta política:
Ambos proyectos usan el humor como lenguaje crítico. Mery Cuesta lo ha desarrollado en múltiples frentes: sus comisariados sobre ‘humor absurdo’, sus colaboraciones en la revista satírica Mongolia. Esto conecta directamente con mi interés por el humor político de izquierdas y los asuntos internacionales. Sin embargo, mientras Cuesta opera desde una posición consolidada dentro del sistema (es crítica reconocida, comisaria, docente), mi proyecto nace desde una posición más periférica (estudiante, plataforma emergente). Esta diferencia de posiciones afecta las relaciones de poder y las posibilidades de incidencia.
Sobre los agentes y la red:
Un aspecto fascinante del proyecto de Cuesta es cómo su propia trayectoria ‘polifacética’ (crítica, comisaria, dibujante, baterista) genera una red de agentes que se retroalimentan. Sus comisariados sobre cultura popular dialogan con sus cómics satíricos; su trabajo docente en ELISAVA forma a nuevas generaciones que luego pueden colaborar en proyectos como Mongolia. Mi proyecto aspira a construir una red similar, aunque a menor escala: la web como nodo que conecte a humoristas gráficos, lectores críticos y, ojalá, espacios expositivos o editoriales afines.
Conclusiones
La potencia de la posición híbrida: Mery Cuesta demuestra que conocer el sistema desde dentro permite una crítica más afilada. Mi proyecto se beneficiaría de incorporar voces con experiencia en el humor gráfico profesional.
La importancia de los circuitos múltiples: La estrategia de Cuesta de circular primero por canales autogestionados (fanzines, redes) y luego dar el salto a lo editorial valida mi idea de empezar con la web y proyectar un libro.
El humor como crítica estructural: Ambos proyectos demuestran que la sátira no es solo un adorno, sino una herramienta para desmontar discursos hegemónicos (el sistema del arte en su caso, la política internacional en el mío).
La principal diferencia radica en la apuesta colaborativa: mientras Cuesta opera desde una autoría individual aunque polifacética, mi proyecto busca construir una autoría múltiple y distribuida. Son dos modelos de resistencia frente a lo que Montero denomina ‘dinámicas precarizadoras’.»
Título del Proyecto: NEW WORLD ORDER – Graphic Humor to survive this era. Statement Este proyecto nace de una mezcla de indignación y carcajada. Llevo años siguiendo la actualidad internacional con una mirada de izquierdas, y cada vez encuentro más poderoso el humor gráfico como herramienta para desmontar los discursos oficiales, visibilizar hipocresías y, sobre todo, para crear comunidad entre quienes nos negamos a tragar sin rechistar. Quiero poner en marcha una plataforma digital –una web– que sea un espacio…
Título del Proyecto: NEW WORLD ORDER – Graphic Humor to survive this era. Statement Este proyecto nace de una mezcla de indignación y carcajada. Llevo años siguiendo la actualidad internacional con una mirada de izquierdas, y cada vez encuentro más poderoso el humor gráfico como herramienta para desmontar…
Título del Proyecto: NEW WORLD ORDER – Graphic Humor to survive this era. Statement Este proyecto nace de una…
NEW WORLD ORDER – Graphic Humor to survive this era.
Statement
Este proyecto nace de una mezcla de indignación y carcajada. Llevo años siguiendo la actualidad internacional con una mirada de izquierdas, y cada vez encuentro más poderoso el humor gráfico como herramienta para desmontar los discursos oficiales, visibilizar hipocresías y, sobre todo, para crear comunidad entre quienes nos negamos a tragar sin rechistar. Quiero poner en marcha una plataforma digital –una web– que sea un espacio vivo de humor político internacional. Un lugar donde mis propias viñetas convivan con las de otros artistas, humoristas, o simplemente aficionados con talento, para construir un archivo satírico de nuestro tiempo. La idea no es solo publicar, sino generar un nodo, un punto de encuentro para la sátira con conciencia de clase y mirada global. A largo plazo, me encantaría que este archivo tomara forma física en un libro, una publicación que sea el testimonio de una época vista a través de la risa crítica.
Marco Conceptual y Justificación
Mi proyecto se inscribe en lo que Nicolas Bourriaud denominó ‘estética relacional’: no busca ser un objeto cerrado, sino un ‘encuentro duradero’. La web no es el fin, es el medio para generar un intersticio, un espacio de intercambio que contraste con la comunicación unidireccional y empobrecida de los grandes medios. Es un intento de crear un ‘estar-junto’ a través de la crítica compartida.
Pero también soy consciente, como advierte Javier Montero en ‘Puntos de fuga’, de los riesgos de que estas prácticas sean cooptadas o despolitizadas. Por eso, el proyecto nace con vocación de autogestión y horizontalidad. No busco ser un artista ‘outsider’ que da voz a los sin voz, sino un facilitador, un nodo más en una red. La idea de colectivizar herramientas (el dibujo, el humor, la crítica) resuena con lo que Montero plantea como una posible ‘fórmula sindical’ contra la precarización de la mirada crítica.»
Objetivos Artísticos
Crear un archivo vivo: Desarrollar una plataforma web que funcione como repositorio y espacio de publicación de humor gráfico político internacional.
Experimentar con el formato colaborativo: Poner en práctica metodologías de convocatoria abierta, edición colectiva y gestión de autorías compartidas.
Explorar el humor como lenguaje crítico: Profundizar en mi propia práctica del dibujo satírico, buscando un tono que equilibre el análisis político con la accesibilidad y la ironía.
Proyectar una publicación física: Investigar y planificar la posible edición de un libro recopilatorio que dé cuenta del proyecto, como una forma de activación y difusión en el espacio offline.
Generar una comunidad en torno a la sátira: Fomentar la interacción no solo con los colaboradores, sino también con los lectores/espectadores, convirtiéndolos en parte activa del proyecto.
Desarrollo y Metodología.
El proyecto se desarrollará en varias fases, utilizando herramientas digitales y analógicas:
Fase 1 (Investigación y prototipado): Definir la identidad visual de la web, el tono editorial y las bases de la convocatoria. Crear una serie de mis propias viñetas para ‘poblar’ el sitio y mostrar el estilo. Elegir la plataforma (WordPress, Cargo Collective, etc.) que mejor se adapte.
Fase 2 (Convocatoria y construcción de la red): Lanzar una convocatoria abierta en redes sociales y contactar directamente con colectivos de humor gráfico afines. La «escritura» aquí será clave: redactar un manifiesto o llamamiento que sea atractivo y claro (usando la «primera persona del plural» para crear comunidad).
Fase 3 (Gestión y publicación): Establecer un flujo de trabajo para recibir, seleccionar y publicar las colaboraciones. Esto implicará diálogo constante con los artistas, negociación de pequeños cambios y, sobre todo, la definición de un sistema de autoría claro. Aquí aplicaré la idea de «constricciones» de Gagliano: las reglas de la convocatoria serán las que den forma al material.
Fase 4 (Activación y proyección): Documentar todo el proceso en la propia web (a través de un blog). Investigar opciones de autoedición para el libro (impresión bajo demanda, crowdfunding). Pensar en una posible exposición de las viñetas originales en un espacio físico (centro cívico, universidad, bar).
Dimensión Relacional
Autoría: La autoría será compartida y transparente. Cada viñeta irá firmada por su autor/a. Mi rol será el de iniciador, editor y facilitador. También seré un colaborador más con mis propias obras. Me enfrentaré al reto de gestionar esta multiplicidad de voces sin imponer una línea editorial demasiado rígida, pero manteniendo una coherencia política (izquierda, internacional). Aquí resonará la idea de Fontdevila sobre la obra como «trampa»: la web atrapará a los artistas y a los lectores en una red de significados compartidos.
Agentes: Los agentes serán:
Colaboradores: Humoristas gráficos, dibujantes, aficionados. El vínculo buscará ser de complicidad y cocreación, no de simple participación (recordando la distinción que vimos en el texto de «Agentes»).
Público/Lectores: Agente pasivo pero fundamental. Sus reacciones, comentarios y compartidos en redes serán parte de la «vida» del proyecto.
Instituciones (potenciales): En una fase futura, podrían ser centros culturales, editoriales o festivales de humor gráfico que se interesen por el libro o una exposición. La relación sería de negociación, buscando su apoyo sin perder la autonomía.
Plataformas digitales: Las redes sociales (Instagram, Twitter) serán agentes fundamentales para la difusión. Dependeré de sus algoritmos, lo que ya introduce una relación de poder asimétrica que debo tener en cuenta.
Recursos: Inicialmente, el proyecto requerirá recursos mínimos (dominio web, tiempo). La viabilidad económica para el libro se exploraría mediante autogestión (crowdfunding) o, si surge, una pequeña ayuda institucional. Como apunta Montero, la precariedad es un punto de partida, pero la colectivización de recursos (saberes, contactos) puede ser una forma de resistencia.
Relaciones y Poder: Seré consciente de mi posición como «gatekeeper» inicial. Para mitigarlo, estableceré criterios de selección claros y transparentes desde el principio. Buscaré el diálogo y el consenso en lugar de la imposición. El conflicto puede surgir si hay discrepancias políticas o estilísticas; lo importante será tener mecanismos para abordarlo con honestidad.
Activación y Difusión: La web es la activación principal. El libro y una posible exposición serán activaciones secundarias. La difusión dependerá del boca a boca, las redes y la participación de los colaboradores como difusores de sus propias obras publicadas en la plataforma.
Legado: El proyecto generará dos legados principales: 1) Un archivo digital de humor político de una época concreta. 2) Una metodología de trabajo colaborativo que podría ser replicada por otros. La documentación del proceso en la web será clave para que este legado trascienda el proyecto mismo.
Kaixo Susana,
Me parece muy interesante cómo tu análisis sitúa tanto Miramar como Itzala dentro de una comprensión relacional de la obra, donde el proyecto artístico se define a partir de las relaciones que establece con su contexto. En particular, me resulta sugerente la idea de Itzala de entender la sombra como una infraestructura que condiciona los modos de uso y permanencia en el espacio urbano.
Esta reflexión conecta bastante con mi proyecto, que se centra en infraestructuras de tratamiento de agua y en los sistemas técnicos que gestionan residuos y contaminantes en el ciclo hídrico. Aunque los contextos son diferentes, ambos proyectos comparten un interés por hacer visible aquello que normalmente permanece fuera de nuestra percepción cotidiana.
En Itzala, la distribución de la sombra revela decisiones urbanísticas que afectan directamente a la habitabilidad del espacio público. En mi caso, la investigación se sitúa en las infraestructuras de depuración de agua, sistemas fundamentales para la vida urbana que, sin embargo, suelen permanecer invisibles en el imaginario colectivo.
Creo que ambos proyectos comparten una aproximación similar al trabajar con infraestructuras ambientales que condicionan nuestra relación con el entorno. Mientras Itzala analiza cómo la sombra regula la habitabilidad del espacio urbano en un contexto de crisis climática, mi proyecto explora cómo las infraestructuras hidráulicas gestionan la presencia de contaminantes en el agua. Una posible conexión entre ambos trabajos podría consistir en investigar cómo diferentes infraestructuras ambientales —climáticas o hídricas— configuran las condiciones materiales de habitabilidad en las ciudades contemporáneas con una publicación o una exposición.
Ongi izan.
He leído sobre tu proyecto y me parece muy importante la perspectiva que presentas sobre el condicionamiento del uso del espacio. Realmente es muy interesante la forma en que pretendes abordar estas infraestructuras urbanas invisibles pero poderosas. Te comparto uno cuantos puntos de posibles alianzas que he encontrado con mi proyecto:
Desde la dimensión relacional, ambos proyectos se configuran a partir de redes de agentes y contextos que exceden la práctica individual del artista. En tu caso, el proyecto se articula en torno a una relación directa con el espacio público de Tolosa, involucrando tanto el territorio urbano como las infraestructuras que determinan la distribución de luz y sombra en la ciudad. En su gestación y desarrollo intervienen distintos agentes: el propio artista como investigador, los marcos teóricos del urbanismo crítico, los dispositivos tecnológicos de cartografía y visualización digital, así como las dinámicas sociales vinculadas al uso cotidiano del espacio público por parte de los ciudadanos. Asimismo, la reflexión sobre la planificación urbana introduce indirectamente a instituciones y administraciones responsables de la organización material de la ciudad. Por su parte, mi proyecto se desarrolla en un contexto relacional distinto, centrado en el espacio doméstico o social de la comida compartida. En este caso, los principales agentes implicados en la producción son las personas que participan en las comidas registradas, así como los dispositivos técnicos de registro audiovisual y edición que permiten transformar esa experiencia cotidiana en material artístico. En ambos proyectos, aunque la autoría es individual, la obra se construye a partir de situaciones colectivas y de infraestructuras que organizan la vida cotidiana, ya sea la mesa como espacio de interacción social o la ciudad como estructura que regula la permanencia de los cuerpos en el espacio público. Estas características permitirían posibles alianzas en contextos de investigación artística o exhibición: programas de investigación artística, seminarios sobre arte y vida cotidiana o prácticas críticas del espacio. Podrían ser parte de exposiciones sobre políticas de lo cotidiano, coreografías sociales del espacio o infraestructuras de lo invisible. E incluso podrían articular talleres sobre observación y reflexión sobre formas de habitar los espacios.
Debatecontributions 2en Propuesta de proyecto: «Inventario Relacional»
Zuriñe Urbeltz Yaben says:
Visibilidad: Pública
Enhorabuena, Miguel Ángel.
El proyecto Inventario relacional me ha resultado muy estimulante.
Al tratarse de una propuesta que parte de lo social desde el ámbito educativo, dentro de la formación para el empleo y dirigida a alumnado con necesidades educativas especiales, considero que tiene un valor práctico muy significativo. Además, pienso que has sabido dotarlo de un carácter humano especialmente relevante.
El hecho de que el propio alumnado pueda expresar sus frustraciones y experiencias a través de la fotografía me parece una estrategia muy acertada. Permite visibilizar las dificultades reales con las que se encuentran cuando intentan desarrollar su autonomía personal y acceder al mundo laboral. En este sentido, el proyecto no solo funciona como un proceso educativo, sino también como un dispositivo de reflexión social que pone de manifiesto problemáticas que a menudo permanecen indivisibilizadas.
Seguramente ya lo tengas contemplado, pero, en relación con la difusión del proyecto, además de hacerlo llegar a las empresas, podría ser interesante organizar una exposición en el propio centro educativo y anunciarla en la web del centro. De esta manera, el trabajo podría presentarse también como una propuesta artística y pedagógica, ampliando su alcance y favoreciendo que llegue a un público más amplio, tanto dentro de la comunidad educativa como en el ámbito social y empresarial.
Asimismo, podría ser interesante invitar a las empresas a la inauguración de la exposición, con el fin de establecer relaciones más cercanas entre los distintos agentes implicados y contribuir a sensibilizar sobre esta realidad.
En primer lugar, decir que encuentro tu proyecto sumamente interesante y educativo. Su trasfondo e intencionalidad crítica y concienciadora es similar a la que planteo con mi proyecto. Los dos tratamos con personas reales: necesidades especiales en tu caso y enfermedades poco comunes en el mío. Ambas partes tienen algo sumamente doloroso en común, pues sufren de injusticias y prejuicios por parte de la sociedad. Por desgracia, la vida no está adaptada a las minorías, por lo que considero imprescindible dar visibilidad, el mejor motor del cambio, a través del arte.
Para desarrollar nuestra acción, debemos tener en cuenta cómo se clasifica a nivel de autoría, pues necesitamos de agentes/actantes/actores que determinan el desarrollo entero del proyecto. En mi caso, se trataría de una coautoría entre mi trabajo como artista/fotógrafa y las personas voluntarias a través de la asociación Más Visibles. ¿Cómo crees que se clasificaría Inventario Relacional?
Por otro lado, aunque nuestros proyectos se basan a nivel técnico en una serie fotográfica (el tuyo más similar a un inventario, como bien indicas en el título), cada uno lo lleva a un terreno diferente. En tu caso, una serie impersonal lejos de la difusión de la imagen propia, lo que le otorga un aura de misterio y sobre todo, impacto al destapar su significado (como el ejemplo de Félix Gonzalez-Torres); en mi caso, debo tener en cuenta la autorización de derechos de imagen para logar mi cometido de generar una estética más empática y personal desde la propia fotografía.
Por último, solo desearte mucho ánimo con tu proyecto. Es una propuesta muy necesaria y con un gran potencial a todos los niveles. Como ha dicho también Zuriñe, tiene la ventaja de ser presentado al público de muchas formas diferentes para generar un gran impacto. ¡Mi más sincera enhorabuena!
Debatecontributions 1en RETO 2. PROPUESTA DE PROYECTO
Marina Aguirre Berriozabal says:
Visibilidad: Pública
Egun on Susana!
Oso interesgarria iruditu jata “itzala” proiektuaren proposomanena. Parte de algo muy cotidiano como la sombra para hablar de cómo está organizado el espacio urbano. Nunca había pensado la ciudad o el pueblo desde ese prisma, y me parece muy potente la idea de que la sombra no es algo neutral, sino el resultado de decisiones que afectan directamente a cómo usamos los espacios públicos.
Además, leyendo tu propuesta me he acordado de mi propio pueblo, Durango, porque allí tenemos un problema bastante parecido. Hay plazas y zonas donde en verano el sol pega durante horas y es difícil permanecer mucho tiempo, pero nunca lo había pensado en términos de infraestructura o de desigualdad espacial. Tu proyecto me ha hecho verlo desde otra perspectiva, como si la ausencia de sombra también fuera una decisión que condiciona quién puede quedarse y quién no.
La idea de proyectar digitalmente las sombras que podrían existir me parece muy potente. Me gusta porque no se trata de añadir algo físicamente al espacio, sino de generar una especie de ficción que hace visible lo que falta. Es una estrategia muy poética y a la vez política, porque la sombra acaba dibujando el vacío de algo que podría estar ahí.
En relación con mi propio proyecto, encuentro un punto en común en la idea de hacer visible algo que normalmente no vemos o no pensamos. En tu caso tiene que ver con el espacio urbano y sus infraestructuras invisibles, y en el mío con el cuerpo y la identidad.
Creo que puede salir una pieza muy interesante visualmente, sobre todo si juegas con cómo aparecen esas sombras en el espacio y cómo cambian la percepción del lugar.
Gertutik jarraituko dot zure proiektua! Zorte on!
Marina ;-)
Maite Martí Vallejo es poeta, editora y artista transdisciplinar. Durante más de una década ejerció como librera y desde 2018 coedita la revista digital Thalamus, un espacio dedicado a la difusión de voces contemporáneas en los ámbitos artístico y poético. Es autora de los libros Todos vienen al…
Maite Martí Vallejo es poeta, editora y artista transdisciplinar. Durante más de una década ejerció como librera y desde…
Maite Martí Vallejo es poeta, editora y artista transdisciplinar. Durante más de una década ejerció como librera y desde 2018 coedita la revista digital Thalamus, un espacio dedicado a la difusión de voces contemporáneas en los ámbitos artístico y poético. Es autora de los libros Todos vienen al funeral de Rick (RIL, 2018), La vida cotidiana arrasa Europa (RIL, 2019) y La última Coca-Cola (Dilema , 2024), y ha sido incluida en diversas antologías. Ha participado en ferias y festivales como Vociferio, Nudo y la FIL de Rosario (Argentina), donde ha llevado su trabajo más allá del libro, incorporando la oralidad y la performatividad en la lectura pública. Como collagista, diseña cubiertas para RIL Editores, abordando el libro no solo como un receptáculo de texto, sino como un objeto de mediación entre la imagen, el lector y la arquitectura del sentido.
Fotografía de la autora, Madrid 2024
Mi práctica se mueve entre la palabra, laimagen y la memoria. Trabajo desde ese cruce, explorando los límites materiales y simbólicos del archivo, la ficción y el gesto poético como formas de conocimiento entrelazadas. Me interesa especialmente el archivo fotográfico: retratos anónimos de mujeres del siglo XIX y principios del XX que recojo en mercadillos o anticuarios. Son imágenes sin nombre, sin contexto, pero llenas de potencial. Al intervenirlas, intento abrir nuevas narrativas sobre lo femenino, la representación y la memoria. Trabajo con técnicas como el collage, la instalación y la videoperformance, siempre con una intención clara: cuestionar lo fijo, el rostro como algo cerrado, la identidad como algo estable, el relato como una línea continua. Me interesa lo fragmentario, lo que queda fuera de lugar, lo que se resiste, la posibilidad de construir una lengua propia a partir de materiales ajenos.
Fotografía de la autora, Madrid 2024
PROCESiOnaria
Contagio / Comunidad / Contacto / Proceso / Latencia / Trabajo invisible / Tiempo suspendido Transformación / Conflicto / Pensamiento / Efímero / Aparición / Nuevos posibles
PROCESiOnaria es un proyecto de investigación artística situado en el parque del Turó de la Peira (Nou Barris, Barcelona), espacio afectado de forma recurrente por la oruga procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa). El proyecto toma el ciclo vital del insecto —descenso colectivo, enterramiento, metamorfosis y emergencia efímera— como matriz estructural y metodológica para pensar el territorio desde la lógica del proceso.
Más que representar la plaga, la propuesta examina las condiciones materiales, simbólicas y políticas que produce su presencia intermitente: la señalización constante, la gestión parcialmente invisible, la convivencia cotidiana con una amenaza anunciada. La procesionaria funciona como figura de transformación y contagio, pero también como hipótesis: un fenómeno que existe tanto en su manifestación biológica como en su posibilidad.
Articulando investigación científica, análisis territorial y lectura poético-política, PROCESiOnaria activa el parque como espacio de pensamiento compartido. El proyecto explora la contingencia —la posibilidad de que algo suceda o no— como dimensión material y discursiva, interrogando qué formas de percepción, comunidad y transformación pueden emerger de una situación ecológica normalizada.
PROCESiOnaria se desarrolla en el parque del Turó de la Peira, un territorio atravesado por capas de uso y abandono: cantera, vertedero, campo de fútbol, mirador, refugio. Esta estratificación histórica configura un espacio donde lo natural y lo urbano se superponen sin síntesis estable. En ese contexto se inscribe desde hace décadas la presencia cíclica de la procesionaria del pino, cuya aparición activa dispositivos visibles de advertencia mientras que las dinámicas estructurales de gestión permanecen en segundo plano. El parque se convierte en un lugar señalado pero no necesariamente transformado.
El proyecto parte de esta especificidad contextual. No aborda la plaga como imagen ni como metáfora abstracta, sino como situación concreta que produce efectos materiales (contacto, riesgo, toxicidad), discursivos (protocolos, normativas, señalización) y significativos (miedo, costumbre, indiferencia, anticipación). La amenaza opera tanto en acto como en potencia: no siempre hay orugas visibles, pero la advertencia persiste. Esta coexistencia entre presencia y posibilidad sitúa la contingencia en el centro de la investigación.
El término PROCESO, inscrito en el propio nombre del insecto, orienta la metodología. El ciclo vital —descenso, enterramiento, metamorfosis y emergencia— no funciona únicamente como estructura narrativa, sino como modelo operativo que organiza la práctica. Descender implica aproximarse al suelo compartido y al contacto; enterrarse supone asumir la latencia y el trabajo invisible; metamorfosear señala la reorganización gradual de los materiales y las percepciones; emerger introduce la fragilidad y la brevedad de toda aparición.
La estrategia no consiste en representar el paisaje, sino en establecer una relación sensible con sus huellas materiales. La investigación se despliega mediante incursiones periódicas al parque, observación sostenida, escucha y registro en diarios de campo. Se configura un archivo vivo —abierto incluso a lo especulativo o ficticio— que recoge restos, fragmentos y señales mínimas. Esta práctica de recolección, próxima a una sensibilidad arte povera y a ciertas derivas del land art, atiende a lo insignificante como lugar de intensidad y pensamiento.
El proyecto adopta un tono híbrido entre lo botánico, lo arqueológico, lo poético y lo comunitario. La procesionaria permite pensar el contagio más allá de lo biológico. El descenso colectivo puede leerse como coreografía disciplinaria o como forma de cooperación; el enterramiento, como desaparición o como reorganización; la metamorfosis, como ruptura o continuidad transformada. Estas ambivalencias no se resuelven, se sostienen como campo crítico. La práctica artística interviene en esa zona de indeterminación, alterando la legibilidad del fenómeno sin clausurarlo.
PROCESiOnaria no fija de antemano sus procedimientos formales. Vídeo, texto, dibujo o acción pública pueden emerger como cristalizaciones parciales de un proceso más amplio. Lo central no es el objeto final, sino la construcción de una relación prolongada con el lugar. El parque deja de ser escenario para convertirse en materia activa e interlocutor.
El proyecto examina qué rasgos del contexto pueden ser señalados o desplazados: la normalización del riesgo, la distancia entre advertencia y transformación efectiva, la invisibilidad de ciertos trabajos ecológicos, la fragilidad de los equilibrios comunitarios. La intervención artística no garantiza cambios estructurales, pero puede modificar las condiciones de atención e intensificar lo latente allí donde el hábito ha producido indiferencia.
PROCESiOnaria se sitúa en un umbral: entre lo que ocurre y lo que podría ocurrir, entre lo visible y lo enterrado, entre el acontecimiento y su posibilidad. Trabajar desde esa contingencia implica asumir que la transformación no es un resultado asegurado, sino una oportunidad que emerge de un proceso prolongado, situado y compartido.
Referencias
Boltanski, C. (2007). La vida posible de Christian Boltanski. Ediciones Universidad de Salamanca.
Bourriaud, N. (2006). La forma relacional. En N. Bourriaud, Estética relacional (pp. 9–25). Adriana Hidalgo.
Hola Maite, he leído tu propuesta con mucho interés y encuentro puntos de conexión que me parecen genuinos, no forzados.
Los dos proyectos trabajan con una lógica similar: algo está ahí, latente, casi invisible, y solo se revela a quien decide prestarle atención. En tu caso es el ciclo de la procesionaria — presente en la advertencia aunque no siempre visible en la oruga — y en el mío es la capa de magia que habita los paisajes cotidianos de Cantabria, perceptible solo para los ojos que quieran verla. Ambos proyectos apuestan por la latencia como categoría central, por lo que existe en potencia más que en acto.
Hay también una coincidencia en el método: los dos trabajamos desde una relación prolongada y sensible con un lugar concreto. Tú con el Turó de la Peira mediante incursiones periódicas y diarios de campo, yo con el paisaje cantábrico desde una práctica pictórica acumulada. En los dos casos el lugar no es un escenario sino un interlocutor activo.
Donde más divergimos es en la dimensión relacional y comunitaria. Tu proyecto activa el parque como espacio de pensamiento compartido, implica territorio urbano, agentes locales, protocolos institucionales. El mío es por ahora íntimo y solitario — la magia ocurre en el estudio, no en el espacio público. Tu trabajo me hace preguntarme si en algún momento el mío podría salir del cuadro y encontrar un lugar, un contexto, una comunidad con quien resonar.
Debatecontributions 4en Reto 2: Tomar impulso y fijar el rumbo. Análisis comparativo
Nerea Rodilla Tordable says:
Visibilidad: Pública
Hola Carla!
Después de leer tu análisis, encuentro varios puntos de coincidencia interesantes entre tu proyecto Hilos de mujer y el enfoque de mi propuesta artística. Cabe destacar que a pesar de que nuestras obras parten de medios distintos, ya que en tu caso el retrato intervenido con dibujo y bordado, y en el mío el acto de coser o unir trozos de telas desgarradas como metáfora de reparación emocional, ambos proyectos comparten una relación muy fuerte con lo textil, lo manual y lo simbólico como formas de construcción de significado.
Uno de los aspectos clave y de mayor afinidad es la forma en la que ambos trabajos sitúan el tema de la identidad y la memoria personal en el centro del proceso creativo. En el caso de tu proyecto, los retratos de mujeres cercanas a tu vida se convierten en piezas atravesadas por historias personales, afectos y vínculos, por lo que la autoría se crea de forma compartida con las personas representadas. Cabe destacar que esta dimensión relacional también se encuentra en mi proyecto, a pesar de que sea desde otra perspectiva, ya que las telas desgarradas y su reparación funcionan como metáforas de experiencias emocionales que pueden ser fácilmente reconocidas por otras personas. Es por ello que en ambos casos, la obra no se limita a una expresión individual, sino que se conecta con historias y vivencias compartidas.
Por último, encuentro coincidencias en la manera en la que ambos proyectos se sitúan fuera de estructuras institucionales rígidas. Esto es debido a que tanto en tu propuesta como en la mía se parte de un contexto más íntimo y cercano, en el que las relaciones afectivas y las experiencias personales tienen un mayor peso que los marcos institucionales. Esto provoca un tipo de colaboración que no es necesariamente formal, pero sí profundamente significativa.
Hola Nerea,
Muchas gracias por tu lectura tan atenta y por tomarte el tiempo de conectar tu proyecto con el mío. Me encantó cómo encontraste esos puntos de cruce entre lo textil, lo manual y lo simbólico. Aunque cada una trabaja desde gestos distintos (vos desde la reparación de telas y yo desde el retrato intervenido) siento que compartimos una sensibilidad muy parecida, entender lo textil como un lenguaje que habla de lo que nos atraviesa.
Me pareció muy linda la manera en que señalaste la dimensión afectiva y relacional de ambos proyectos. En mi caso aparece desde las mujeres que retrato y sus historias, y en el tuyo desde esa metáfora tan potente de coser lo que estuvo roto. Son dos caminos distintos, pero los dos ponen en el centro la experiencia humana y la memoria emocional, y eso genera un diálogo muy natural entre nuestras obras.
También coincido con lo que decís sobre trabajar por fuera de estructuras institucionales rígidas. Tanto tu proyecto como el mío nacen desde lo íntimo, desde lo cotidiano, desde un lugar donde los vínculos pesan más que cualquier marco formal. Y creo que justamente ahí está la fuerza, en esa honestidad que aparece cuando una trabaja desde lo que le importa de verdad.
Gracias de corazón por tu comentario tan generoso. Me encanta ver cómo nuestras propuestas pueden encontrarse y resonar entre sí.
Un abrazo grande,
Carla
Para comenzar, enhorabuena por el trabajo realizado en este análisis. En general, creo que tocas todos los puntos importantes y que, además, lo has dejado de una manera muy clara y estética (algo que hace la lectura muy ligera y agradable). Pero entrando más en materia, como ya te dije en el comentario que dejé en tu propuesta de proyecto, me ha resultado especialmente interesante cómo tu proyecto va construyendo una red simbólica a través del hilo, que esos vínculos vayan quedando como rastros evidentes entre las mujeres retratadas.
Me ha resultado especialmente clara la organización que has hecho a partir de agentes, relaciones y contextos que intervienen en los dos proyectos, tanto en el tuyo como en el de Güell. Creo que has acertado, de pleno, al remarcar el marco institucional de La Feria de las Flores comparándolo con el carácter mucho más íntimo y reflexivo de Hilos de mujer ya que, este contraste, ayuda a entender muy bien cómo cambian las formas de legitimación, colaboración y construcción del archivo en cada proyecto, se parezcan o no en su forma a priori.
En general, el contraste que has hecho entre el registro más institucional de Nuria contra uno más afectivo construido desde relaciones me ha hecho pensar en un fuerte punto de diálogo con mi propia propuesta. En mi caso, el archivo colectivo surge de la mediación tecnológica y del sistema generativo que altera las imágenes, una tercera vía posible.
Y aunque nuestros tipos de archivo sean diferentes, encuentro muchos puntos de encuentro entre nuestros proyectos…sobre todo porque ambas partimos de las mismas preguntas en torno a la identidad para generar todo un diálogo conceptual sobre la imagen, la identidad (y su desplazamiento), la autoría y la agencia, tal y como te detallé en mi otro comentario. Por todo ello, pienso que sería muy interesante que en un futuro hubiera un cruce de propuestas o la oportunidad de colaborar, pues pienso que tenemos ramas de pensamiento muy similares y que, las diferencias, pueden complementarnos como artistas.
Sin más, muchísimas gracias por dejarnos este gran análisis. ¡Un abrazo!
Me gusta mucho tu proyecto, me gusta tu trabajo a través de tejer y el hilo, porque con lo segundo veo conexiones con otras obras que he hecho en las que trato de “sostener” partes de la obra con cuerdas o cordeles, un poco a la desesperada porque la realidad es que no sé ni tejer ni coser jaja. Si que veo la conexión con mi proyecto en relación con que trabajas con la intimidad y creas un espacio en el que la experiencia humana se vuelve visible, en mi caso a traves de error en mis hojas de práctica y como estas son también un rastro de mi vida. También veo similitudes en el planteamiento de que tu obra que se construye en base al trabajo manual y fuera de un marco institucional.
Aunque ambos proyectos se construyen desde premisas diferentes, en el caso del tuyo a través de las relaciones de las mujeres que han ayudado a forjarte y el mío desde un punto más individualista, si que creo que se complementan como facetas que nos construyen como seres humanos y que ambos se acompañaría bien.
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Este es un espacio de trabajo personal de un/a estudiante de la Universitat Oberta de Catalunya. Cualquier contenido publicado en este espacio es responsabilidad de su autor/a.
Kaixo Susana,
Me parece muy interesante cómo tu análisis sitúa tanto Miramar como Itzala dentro de una comprensión relacional de la obra, donde el proyecto artístico se define a partir de las relaciones que establece con su contexto. En particular, me resulta sugerente la idea de Itzala de entender la sombra como una infraestructura que condiciona los modos de uso y permanencia en el espacio urbano.
Esta reflexión conecta bastante con mi proyecto, que se centra en infraestructuras de tratamiento de agua y en los sistemas técnicos que gestionan residuos y contaminantes en el ciclo hídrico. Aunque los contextos son diferentes, ambos proyectos comparten un interés por hacer visible aquello que normalmente permanece fuera de nuestra percepción cotidiana.
En Itzala, la distribución de la sombra revela decisiones urbanísticas que afectan directamente a la habitabilidad del espacio público. En mi caso, la investigación se sitúa en las infraestructuras de depuración de agua, sistemas fundamentales para la vida urbana que, sin embargo, suelen permanecer invisibles en el imaginario colectivo.
Creo que ambos proyectos comparten una aproximación similar al trabajar con infraestructuras ambientales que condicionan nuestra relación con el entorno. Mientras Itzala analiza cómo la sombra regula la habitabilidad del espacio urbano en un contexto de crisis climática, mi proyecto explora cómo las infraestructuras hidráulicas gestionan la presencia de contaminantes en el agua. Una posible conexión entre ambos trabajos podría consistir en investigar cómo diferentes infraestructuras ambientales —climáticas o hídricas— configuran las condiciones materiales de habitabilidad en las ciudades contemporáneas con una publicación o una exposición.
Ongi izan.
Hola, Susana!
He leído sobre tu proyecto y me parece muy importante la perspectiva que presentas sobre el condicionamiento del uso del espacio. Realmente es muy interesante la forma en que pretendes abordar estas infraestructuras urbanas invisibles pero poderosas. Te comparto uno cuantos puntos de posibles alianzas que he encontrado con mi proyecto:
Desde la dimensión relacional, ambos proyectos se configuran a partir de redes de agentes y contextos que exceden la práctica individual del artista. En tu caso, el proyecto se articula en torno a una relación directa con el espacio público de Tolosa, involucrando tanto el territorio urbano como las infraestructuras que determinan la distribución de luz y sombra en la ciudad. En su gestación y desarrollo intervienen distintos agentes: el propio artista como investigador, los marcos teóricos del urbanismo crítico, los dispositivos tecnológicos de cartografía y visualización digital, así como las dinámicas sociales vinculadas al uso cotidiano del espacio público por parte de los ciudadanos. Asimismo, la reflexión sobre la planificación urbana introduce indirectamente a instituciones y administraciones responsables de la organización material de la ciudad. Por su parte, mi proyecto se desarrolla en un contexto relacional distinto, centrado en el espacio doméstico o social de la comida compartida. En este caso, los principales agentes implicados en la producción son las personas que participan en las comidas registradas, así como los dispositivos técnicos de registro audiovisual y edición que permiten transformar esa experiencia cotidiana en material artístico. En ambos proyectos, aunque la autoría es individual, la obra se construye a partir de situaciones colectivas y de infraestructuras que organizan la vida cotidiana, ya sea la mesa como espacio de interacción social o la ciudad como estructura que regula la permanencia de los cuerpos en el espacio público. Estas características permitirían posibles alianzas en contextos de investigación artística o exhibición: programas de investigación artística, seminarios sobre arte y vida cotidiana o prácticas críticas del espacio. Podrían ser parte de exposiciones sobre políticas de lo cotidiano, coreografías sociales del espacio o infraestructuras de lo invisible. E incluso podrían articular talleres sobre observación y reflexión sobre formas de habitar los espacios.
Nos seguimos leyendo, ¡saludos!
Cristina.